¿Qué importa si te alcanza el puntaje para la universidad y tú quieres algo técnico? ¿Quién dijo que hay carreras que son sólo de hombres o de mujeres?

Elige tu futuro siguiendo tus sueños.

¿Cómo y por qué se generan estos sesgos?

  • Nivel socioeconómico

    La PSU mide conocimientos, que, en teoría, son más democráticos que evaluar aptitudes. Sin embargo, Chile es un país muy segregado, donde hay guetos de barrios y colegios con acceso muy desigual al conocimiento. La PSU no sólo mide la educación que recibiste, sino que además refleja el contexto en el que creciste.

  • Género

    En sexto básico, a las niñas les va mejor en lenguaje​ y a los niñ​os, en matemáticas. Nuestro sistema educativo profundiza esta diferencia hasta la educación superior. ​Est​e estereotipo de género refuerza que ciertas áreas de estudio se feminicen y otras se masculinicen.

  • Formación técnica vs. científico humanista

    La PSU, como proceso de admisión, tiene foco en lo académico y no en lo técnico. Así, conceptualmente, la PSU​ discrimina a quienes egresan de liceos técnico profesionales, que representan ​el 40% de ​quienes egresan de la enseñanza media.

Testimonios

  • Salomé Martínez, ingeniera matemático

    Las carreras científicas y tecnológicas es algo que vale la pena para las mujeres.

    Yo sabía que iba a una facultad donde la mayoría de las personas eran hombres. No me importó. Estaba muy motivada. Siempre me gustaron las matemáticas.

    leer más

    Salomé Martínez, ingeniera matemático

    “Yo sabía que iba a una facultad donde la mayoría de las personas eran hombres. No me importó. Estaba muy motivada. Siempre me gustaron las matemáticas. En esa época la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (de la Universidad de Chile) se vivía con muchos códigos masculinos, se hacían muchos comentarios sexistas. En eso el discurso de la facultad ha evolucionado.

    Las mujeres también hemos cambiado. Cuando yo estudiaba había cosas que decidías no ver, porque si no era una pelea constante. No todos los hombres eran así, pero no faltaban los comentarios de estereotipos que hoy son inaceptables. También lo sorteé porque me hice amigas. En estos contextos las mujeres nos unimos.

    Pasar 6 años en un lugar donde una puede no sentirse cómoda puede ser complicado, pero en este momento la facultad es mejor, hay más preocupación porque la facultad sea un espacio para todos. Las carreras científicas y tecnológicas es algo que vale la pena para las mujeres. Les recomendaría a las mujeres que vengan a estudiar ciencias y matemáticas.

    Es importante que haya más mujeres ingenieras y hombres en campos “feminizados”, porque en la medida en que los ambientes son diversos, son mejores”.

  • Gonzalo Leiva, matrón

    La sociedad necesita que en las carreras de cuidado participen más hombres.

    Siempre tuve afinidad por las carreras de salud. Estaba entre obstetricia y tecnología médica. Cuando salí del colegio no tenía claridad de a qué se dedicaba cada una, pero elegí obstetricia porque pesó la idea de estar en contacto con las personas."

    leer más

    Gonzalo Leiva, matrón

    “Siempre tuve afinidad por las carreras de salud. Estaba entre obstetricia y tecnología médica. Cuando salí del colegio no tenía claridad de a qué se dedicaba cada una, pero elegí obstetricia porque pesó la idea de estar en contacto con las personas.

    El día que llegué a la universidad me di cuenta de la brecha. Yo venía de un colegio sólo de hombres. Entré a la sala y sólo vi mujeres. De 60, éramos diez hombres. Pero nunca tuve prejuicios. Sólo la gente que no me conocía, decía, “¿y hay hombres en esa carrera o son todos gays?”. A mí no me importó. En la carrera nunca fuimos discriminados. Al contrario, en los consultorios la receptibilidad es súper buena. Somos regalones.

    Lo más lindo de mi profesión es ver nacer a un ser humano. Es una experiencia sublime. Estoy dedicado al parto respetado y veo los nacimientos como poco se puede ver en el mundo.

    La gente me dice “no sabía que había matrones”. Y sí, hay, pero somos poquitos. Para mí no ha sido tema y por eso me he desarrollado sin ningún inconveniente. Si alguien tiene un problema con los matrones hombres el problema lo tiene la persona, no yo.

    No hay problema con ser hombre y estudiar obstetricia. La idea de que las mujeres cuidan y los hombres hacemos fuerza es ridícula. La sociedad necesita que en las carreras de cuidado participen más hombres. Así vamos rompiendo estereotipos y demostramos que los hombres también podemos ser sensibles en cosas como el nacimiento de un ser humano”.

  • Luis Rodríguez, educador de párvulos

    El mundo está cambiando, se pueden mezclar pobres, ricos, mujeres y hombres. Si no conoces a la gente, ¿cómo vas a conocer el mundo?

    Estudié técnico en educación de párvulos en el Instituto Profesional de Chile. Me gustaba el deporte, la actuación, cantar y también los niños.

    leer más

    Luis Rodríguez, educador de párvulos

    Estudié técnico en educación de párvulos en el Instituto Profesional de Chile. Me gustaba el deporte, la actuación, cantar y también los niños. Acá en Chile hay poca paciencia con los niños. A los niños los crían casi siempre las mamás, mujeres, y los hombres nada. Uno como papá tiene que ver a los niños, es un desafío para los hombres. Hay gente que acosa o abusa de los niños y niñas, yo quiero ayudarlos. Por eso estudié parvulario.

    Es una carrera con muchas más mujeres. Yo era el único hombre. Pero lo difícil fue diferencia de plata, más que el hecho de que fueran más mujeres. Justo en esa época había una teleserie que me marcó: Pituca sin lucas. En la carrera de parvulario eran mamás jóvenes, con poca educación, de Maipú, de Calera de Tango. Yo venía de una burbuja: mis amigos del colegio, mi familia, el McDonald’s. Hubo un choque que me empujó y conocí el mundo. Miré la realidad de Chile.

    También quiero que los Síndrome de Down aprendan más. Mi cumpleaños es mañana y yo invité a la compañía de teatro de niños con Síndrome de Down, pero sin papás, porque creo que ellos nunca han salido solos. Yo salgo hace tiempo, a mi mamá al principio le daba miedo, pero ahora confía en mí. Nos cuesta, vamos más lento, pero se puede salir adelante. Quiero que todos escuchen en Chile y en el mundo, que las personas Síndrome de Down no somos angelitos, somos personas.

    Estamos en un mundo que está cambiando, que puede mezclar pobres, ricos, mujeres y hombres. Se juntan. Si no conoces a la gente, ¿cómo vas a conocer el mundo?

  • James Sommerville, técnico en instrumentación y automatización industrial

    Uno llega lejos cuando uno hace las cosas de corazón.

    Estudié técnico en mecánica industrial, en el colegio y luego técnico en instrumentación y automatización industrial, en el Duoc UC. Actualmente soy mecánico, soy encargado de mantenciones generales y en las tardes hago clases.

    leer más

    James Sommerville, técnico en instrumentación y automatización industrial

    Uno llega lejos cuando uno hace las cosas de corazón.

    Estudié técnico en mecánica industrial, en el colegio y luego técnico en instrumentación y automatización industrial, en el Duoc UC. Actualmente soy mecánico, soy encargado de mantenciones generales y en las tardes hago clases. Los directores de carrera del Duoc vieron que yo era sobresaliente y un día me ofrecieron hacer clases. Ahora enseño donde yo mismo estudié.

    Creo que hay que tener un modelo a seguir, pero si sientes del alma que te estás realizando con una carrera, sea técnica o profesional, hay que estar ahí y trabajar. Yo estudié una carrera técnica y si no me sintiera realizado con lo que hago no estaría donde estoy ahora. Me siento bien, me gusta, lo hago porque quiero, no porque tengo una obligación.

    Todos llegamos a decir “oye, si estudio una carrera universitaria voy a ganar más lucas o ser mejor profesional”. Eso es mentira, esos son prejuicios. Al final, va en uno, en la vocación que uno tenga, en ponerle todo el empeño posible a lo que uno está estudiando. Si uno tiene vocación no es necesario estudiar algo universitario o un magíster. Uno llega lejos cuando uno hace las cosas de corazón.

  • Pablo Zordan, técnico en agricultura ecológica

    Para mi familia fue difícil, porque son todos universitarios, me costó convencerles de que la carrera no por ser técnica tenía menos valor.

    Yo estudiaba agronomía en la Universidad Católica de Chile, una carrera compleja, difícil, con muchas trabas para pasar los ramos.

    leer más

    Pablo Zordan, técnico en agricultura ecológica

    Sentía que no aprendía nada útil, entonces me aburrí y me empezó a ir mal, por la desmotivación y me echaron de la universidad, lo que fue doloroso para mí y mi familia. Entonces empecé a trabajar y a buscar alternativas. Así conocí a alguien que estudiaba técnico en agricultura ecológica, en IDMA, Instituto del Medio Ambiente.

    Para mi familia fue difícil, porque son todos universitarios, me costó convencerles de que la carrera no por ser técnica tenía menos valor.

    Yo estudiaba agronomía en la Universidad Católica de Chile, una carrera compleja, difícil, con muchas trabas para pasar los ramos. Sentía que no aprendía nada útil, entonces me aburrí y me empezó a ir mal, por la desmotivación y me echaron de la universidad, lo que fue doloroso para mí y mi familia. Entonces empecé a trabajar y a buscar alternativas. Así conocí a alguien que estudiaba técnico en agricultura ecológica, en IDMA, Instituto del Medio Ambiente.

    Ahí se me abrió el mundo, era justo lo que yo estaba buscando, algo rápido, que me daba herramientas básicas para cumplir mi sueño: vivir en el campo, alimentarme de lo que produzco y transmitir el conocimiento del cultivo de la tierra. Para mi familia fue difícil aceptarlo, porque son todos universitarios, me costó convencerles de que la carrera no por ser técnica tenía menos valor o me iba a dar menos posibilidades en el futuro, sino que me abrían nuevas puertas. Para ellos parecía mediocre, un retroceso, pero mis amigos siempre me apoyaron.

    Cuando postulé, sentí que iba a ser mirado con otra cara, por la brecha social, pero al final me di cuenta de que la gente es muy abierta y que si uno llega con humildad, la gente siempre está dispuesta a recibirte y conocerte.

    Pienso que el que quiere, puede. Si uno está dispuesto a sacrificar su tiempo y su energía en algo que ama, todo va dando resultados. Hay que atreverse, puede ser un camino más duro, más lento, pero al final si uno hace lo que uno quiere siempre va a estar más a gusto y va a ser más feliz.

  • Isabel Margarita Bustos, Técnico superior en servicios hoteleros

    No se crea que es sólo hacer camas y servir comida, es mucho más complejo e interesante que eso.

    Siempre pensé estudiar una carrera técnica relacionada con el área de servicios. Siempre escuché una frase que puede sonar cliché: “Chile es un país 100% turístico”, por lo que me daba cierta seguridad que pega no me iba a faltar.

    leer más

    Isabel Margarita Bustos, Técnico superior en servicios hoteleros

    No se crea que es sólo hacer camas y servir comida, es mucho más complejo e interesante que eso. Siempre pensé estudiar una carrera técnica relacionada con el área de servicios. Siempre escuché una frase que puede sonar cliché: “Chile es un país 100% turístico”, por lo que me daba cierta seguridad que pega no me iba a faltar.

    Además, conversando con mi familia y amigos, nos dábamos cuenta que se estaban abriendo muchos hoteles, restaurantes y espacios turísticos. Aparte me gustaba mucho relacionarme con gente de otros países y los idiomas.

    Pega no me ha faltado. En los últimos años he tenido una carrera en ascenso. Esto no para: hoteles y restaurantes de distintos niveles se están abriendo en todo el país, y falta mucha gente especializada. No se crea que es sólo hacer camas y servir comida, es mucho más complejo e interesante que eso. Como decimos en el área, debemos hacer que la experiencia de cada persona sea única.

    Ahora hay una Beca Chile para técnicos y varios compañeros la han aprovechado para ir a estudiar al extranjero. Me tienta tener mi propio hotel en el futuro. Relacionarme con personas de distintas culturas y países no tiene precio, es enriquecedor. Cuando los pasajeros se retiran y se van agradecidos es una sensación de tarea cumplida. Siento que es el país quien los recibió bien. Me hace sentir muy contenta ser la anfitriona de su estadía. Trato de hacerles sentir como me gusta que me traten a mí cuando viajo.

    Veo que muchos jóvenes sólo tienen como objetivo estudiar en la Universidad, que no está mal. No falta pega para técnicos en mi área, cada día viene más gente a conocer y a trabajar en Chile. Hay que ser práctico. Hoy hay muchas alternativas tanto en universidades, institutos profesionales y centros de formación técnica. La presión social y seguramente muchas familias tienen la expectativa de que uno sea un profesional universitario, pero ser un técnico es una gran alternativa de la que por ningún motivo me arrepiento haber tomado.

    “Yo sabía que iba a una facultad donde la mayoría de las personas eran hombres. No me importó. Estaba muy motivada. Siempre me gustaron las matemáticas. En esa época la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (de la Universidad de Chile) se vivía con muchos códigos masculinos, se hacían muchos comentarios sexistas. En eso el discurso de la facultad ha evolucionado.

    Las mujeres también hemos cambiado. Cuando yo estudiaba había cosas que decidías no ver, porque si no era una pelea constante. No todos los hombres eran así, pero no faltaban los comentarios de estereotipos que hoy son inaceptables. También lo sorteé porque me hice amigas. En estos contextos las mujeres nos unimos.

    Pasar 6 años en un lugar donde una puede no sentirse cómoda puede ser complicado, pero en este momento la facultad es mejor, hay más preocupación porque la facultad sea un espacio para todos. Las carreras científicas y tecnológicas es algo que vale la pena para las mujeres. Les recomendaría a las mujeres que vengan a estudiar ciencias y matemáticas.

    Es importante que haya más mujeres ingenieras y hombres en campos “feminizados”, porque en la medida en que los ambientes son diversos, son mejores”.

Programas de inclusión

Que ningún factor sea una limitante.

Cada año hay más iniciativas de ingreso inclusivo a la educación superior. Muchas universidades amplían las oportunidades para jóvenes con talento de diverso nivel socioeconómico, género y colegio de origen.

Atrévete a pensar distinto, sin importar el qué dirán. Postula sin prejuicios.

  • Programa de Acompañamiento y Acceso Efectivo (PACE)

    Se creó a partir de experiencias como el Propedéutico y busca preparar académica, vocacional y psicológicamente a estudiantes de enseñanza media de los niveles socioeconómicos más bajos para su ingreso a la educación superior. El PACE asegura a quienes cumplan con los requisitos el acceso gratuito a la educación superior.

  • Universidad de Chile

    La Universidad de Chile ha implementado programas de admisión con foco en distintas dimensiones de inclusión. Algunas de ellas son para promover la equidad de género en Beaucheff, para jóvenes de pueblos originarios de Isla de Pascua, para estudiantes ciegos y para desarrollo de talentos en la Facultad de Economía y Negocios.

  • Universidad de Concepción

    La Universidad de Concepción cuenta con varias alternativas de admisión inclusiva: estudiantes de pueblos originarios, de niveles socioeconómicos más pobres, de liceos técnicos y con discapacidad visual, entre otros.

  • Pontificia Universidad Católica de Chile

    La PUC ha creado varias iniciativas de inclusión y acceso para estudiantes cuyo talento no necesariamente es identificado en la PSU. El Programa de Inclusión considera nuevas vías de admisión, financiamiento y nivelación académica. Dentro de este programa está Talento e Inclusión UC, que consiste en una vía de admisión para todas las carreras de pregrado de la universidad, destinada a jóvenes del 10% superior de su generación -según ranking de notas- provenientes de establecimientos municipales o subvencionados.

  • Universidad Diego Portales

    La UDP cuenta con un programa de admisión para estudiantes talentosos con desventajas socioeconómicas. Éste consiste en que jóvenes del 10% de mejor rendimiento de su generación, que obtienen la gratuidad del Mineduc y la Beca de Excelencia Académica (BEA), puedan ingresar a la UDP sin el puntaje PSU mínimo requerido por las carreras.

    El programa otorga apoyo académico los dos primeros años de estudios, así como becas de transporte o fotocopias. En Arquitectura, Arte y Diseño adicionalmente se da una beca de materiales durante el mismo período.

  • Universidad de Santiago de Chile

    La Usach es una de las universidades que en su proceso de admisión otorga más ponderación a las notas de enseñanza media (NEM) y en especial al ranking de notas, que reflejan la trayectoria educativa de una persona en su contexto.

    Además, cuenta con los siguientes programas:

    El Ranking 850 permite ingresar a la universidad a jóvenes que obtuvieron 850 puntos en su ranking de notas pero que no superaron los 475 de ponderación en la PSU. Esta iniciativa se está replicando en las universidades Católica del Norte (Antofagasta y Coquimbo), Alberto Hurtado, de Temuco y Austral de Chile (Valdivia, Puerto Montt y Coyhaique).

    También existe el Programa de Acceso Inclusivo, Equidad y Permanencia (PAIEP), que busca fortalecer iniciativas de titulación de jóvenes con alto rendimiento académico de colegios con altos índices de vulnerabilidad o con discapacidad. PAIEP les da tutorías, espacios de estudio y orientación.

    La Usach, asimismo, contempla programas de admisión con enfoque inclusivo que pertenezcan a pueblos originarios o sean deportistas destacados:

  • Propedéutico USACH-UNESCO

    La Universidad de Santiago de Chile también cuenta con el Propedéutico Usach–Unesco, una alternativa a la PSU, que permite a estudiantes con talento y de establecimientos más pobres ingresar a la educación superior. En el programa participan 19 colegios en Estación Central, Pudahuel, Lo Prado, Rancagua, Conchalí, Maipú, Talagante, Santiago, Maipú, San Francisco de Mostazal y Graneros.

Noticias

Carta PSU y género

Cada año, los resultados de la PSU nos recuerdan las desigualdades socioeconómicas de nuestro país, pero también sus enormes brechas de género, un tema que no ha estado dentro de las prioridades en el debate educacional.

leer más

10 claves de la gratuidad 2017

Tras la aprobación de la Ley de Presupuestos 2017, la gratuidad continúa ampliándose, para apoyar a cada vez más jóvenes que quieran acceder a la Educación Superior, como los estudiantes de CFT e IP que cumplan con los requisitos establecidos en la ley, y los alumnos de las nuevas universidades estatales de O’Higgins y Aysén.

leer más

Los tres sesgos que demuestran que la PSU no es una prueba meritocrática

Cada año los resultados de la PSU reproducen un panorama: los mejores puntajes provienen de los mismos colegios privados o de liceos públicos emblemáticos. Varios son de Santiago, de formación científico humanista y no técnica. Y 3 de cada 4 puntajes nacionales son obtenidos por varones. Es el reflejo de un sistema educativo segregado, cuyo desafío es ser inclusivo en otorgar oportunidades. ¿Cómo y por qué se generan estas brechas?

leer más